jueves, 26 de marzo de 2009

Encuesta nacional

Informe: Encuesta nacional de inmigrantes
Raquel Díaz Guijarro - Madrid - 26/03/2009
El colectivo inmigrante representa ya más del 10% de la población residente en España. Es más, a finales de 2007, existían 2,16 millones de hogares donde vivía al menos una persona nacida en el extranjero. Y aunque en los últimos 15 años se había escrito mucho sobre los hábitos de consumo y los empleos que mayoritariamente ocupaban los extranjeros, todavía no existía un estudio que abarcara toda su trayectoria. Es decir, hacía falta conocer más en profundidad qué les ha motivado venir a España, cuál era su situación en sus países de origen, cómo se han adaptado a su nueva vida y qué planes de futuro tienen.
Todo eso es lo que ha tratado de investigar el Instituto Nacional de Estadística (INE) al elaborar la primera Encuesta Nacional de Inmigrantes a partir de los datos recabados con 21.000 entrevistas. Algunas de las conclusiones que arroja este análisis son ya conocidas, pero otras contribuyen a desmontar no pocas leyendas.
De las respuestas dadas por los encuestados se deduce que más de la mitad de los inmigrantes que llegaron a España tenía trabajo en su país de origen, aunque el estudio precisa que antes de 1986 el 40% de los que vinieron eran estudiantes. Este dato vendría a desmontar parcialmente la idea que a veces se ha transmitido de este colectivo como sinónimo de ciudadanos que procedían de la miseria o de las capas sociales más bajas de sus países de origen. De hecho, preguntados por las razones que les impulsaron a emigrar, la primera del ranking es la de conseguir una mayor calidad de vida, seguida de la búsqueda de un empleo mejor. Sólo el 23% admite haber emigrado ante la falta total de un medio de subsistencia.
Además, en términos generales la población inmigrante cuenta con un nivel de educación alto. Una de cada dos personas ha completado los estudios de la enseñanza secundaria (primer y segundo ciclo) y el 20,5% de los inmigrantes es titulado superior. Quizás esto es lo que explique la rapidez con la que la mayoría lograron encontrar empleo al llegar a España. Sólo el 16,1% de los que vinieron lo hicieron con un contrato laboral previo, pero es que del 83,9% restante, casi el 30% consiguió un trabajo en los primeros 15 días y apenas un 10,2% tardó más de un año en hacerlo.
Una media de 2,6 contratos laborales
La encuesta elaborada por Estadística destaca que uno de cada tres inmigrantes permanece en su primer empleo, mientras el 43,5% ha desempeñado tres o más trabajos distintos. El número medio de contratos laborales de los trabajadores extranjeros es 2,6. De los inmigrantes ocupados con tres años de residencia en España, casi un millón y medio, el 64% del total, trabajan en el sector servicios, seguido de la construcción, con el 19,3%.
El análisis también muestra la alta rotación entre actividades que suele caracterizar a estos trabajadores. No en vano el 44% ha cambiado de sector. Entre las conclusiones que arroja el estudio que no han sorprendido porque ya existían datos con anterioridad que apuntaban en la misma dirección se encuentra el hecho de que el los 1,2 millones de trabajos no cualificados, el 71% está desempeñado por inmigrantes con estudios secundarios y superiores.
En cuanto al tamaño medio del hogar, éste se sitúa con 3,4 miembros, ligeramente por encima del promedio español, que es de 2,7. Es reseñable también cómo todavía la opción del alquiler es mayoritaria en este colectivo, con el 40,3% de las familias, aunque poco a poco gana adeptos la compra. El 38,1% de los inmigrantes tiene vivienda en propiedad, de los que el 15,7% la tiene completamente pagada.
Quizá esto último, y algunos tópicos completamente españoles, expliquen en buena medida por qué el 80,6% no tiene ninguna intención de irse de España en los próximos cinco años y el 24,8% tiene previsto traer a sus familiares a vivir con ellos.

Casado con español
Una de las características que pone de manifiesto este estudio que publica ahora el INE es el grado de integración de los extranjeros en la sociedad española. Del total de la población inmigrante, el 52,2% está casada, mientras los solteros representan el 37,7% y el 10% restante son separados, divorciados o viudos. Pues bien, un 30% de los extranjeros sin pareja convive en la actualidad con un ciudadano español y uno de cada cuatro inmigrantes casados ha contraído matrimonio con una persona nacida en España. Cabe destacar, no obstante, que los hijos del 86,6% de los inmigrantes continúan en su país de nacimiento.